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Moqueta profesional

Una moqueta profesional se diferencia de la doméstica en tres cosas concretas: la clase de uso, el certificado de reacción al fuego y la capacidad de repararse por piezas. No en la calidad, que es lo que suele dar a entender el catálogo.

Sala de conferencias vacía con el suelo enmoquetado entre las filas de sillas
Zona común de oficina con moqueta. En contract, el suelo se elige por cuánto se pisa y por qué normativa aplica, no por el color. Foto de Skills Media (pexels).

Las tres diferencias que importan

1. La clase de uso va de 31 a 33

La norma europea EN 1307 clasifica las moquetas con dos dígitos: el primero dice dónde (2 es una vivienda, 3 es un espacio profesional) y el segundo, cuánto se pisa. En contract solo se trabaja con la familia del 3.

ClaseDenominación oficialDónde encaja
31Uso profesional moderadoDespacho individual, habitación de hotel, sala de reuniones de poco uso.
32Uso profesional generalOficina abierta, aula, tienda, zona común de hotel.
33Uso profesional intensoRecepción, pasillo principal, cine, pasillo de centro comercial.

2. El certificado de reacción al fuego

En una vivienda nadie te lo va a pedir nunca. En un local, un hotel o un recinto ferial te lo van a pedir por escrito, y el material tiene que cumplirlo aunque no te lo pidan. Lo desarrollamos en el apartado siguiente, porque es donde más información equivocada circula.

3. El formato en losetas

Es la diferencia que más dinero ahorra a lo largo de los años. Una moqueta profesional no se gasta de forma uniforme: se gasta en las líneas de paso, que son una fracción pequeña de la superficie. Con losetas se reponen esas y nada más; con rollo hay que levantar la sala.

Lo que dice la ley y lo que te va a pedir el recinto

Esta es la sección por la que existe esta página. Circula por el sector la idea de que la clase Bfl-s1 es obligatoria en cualquier recinto público. El Código Técnico no dice eso.

La tabla 4.1 del Documento Básico SI fija la clase mínima de reacción al fuego de los revestimientos de suelo según dónde estén:

Situación del elementoClase mínimaEjemplo
Zonas ocupablesEFLUna oficina, una habitación de hotel, la sala de una tienda.
Pasillos y escaleras protegidosCfl-s1El pasillo de habitaciones de un hotel, una escalera de evacuación.
Aparcamientos y recintos de riesgo especialBfl-s1Un garaje, un cuarto de instalaciones.
Espacios ocultos no estancosBfl-s2El hueco de un suelo técnico o de un falso techo registrable.

Fuente: Código Técnico de la Edificación, Documento Básico SI, tabla 4.1. La columna de ejemplos es criterio nuestro, no del Código Técnico.

Ahora bien: un recinto ferial, un centro comercial o la propiedad de un edificio pueden exigir por pliego una clase más estricta que la legal, y muchos lo hacen. Eso también es real y también hay que cumplirlo. Lo único que no es cierto es presentarlo como si lo exigiera la ley.

Qué hacer con esto: pide por escrito qué clase exige tu recinto o tu licencia, y pide al proveedor la declaración de prestaciones del material. Son dos documentos, no uno, y no siempre coinciden.

Gramaje y densidad: qué preguntar

Además de la clase, en contract se habla de gramaje. En losetas de poliamida para oficina es habitual encontrar en catálogo pelos de unos600 g/m², y pesos totales de la loseta, ya con su respaldo, del orden de 4.300 g/m² con unos 6 mm de espesor. Son ejemplos de catálogo, no un estándar: sirven para saber qué preguntar y comparar entre ofertas, no para exigir una cifra.

A igualdad de fibra, más gramaje es más densidad, y más densidad es más resistencia al aplastamiento. Lo que no puede es compensar una clase de uso insuficiente.

El coste que casi todo el mundo calcula mal

El precio por metro cuadrado del material es la parte pequeña y la única que se compara. Lo que decide el gasto real a cinco años es otra cosa:

  • La reposición. Con losetas se cambian las líneas de paso; con rollo, la sala.
  • El mantenimiento. Una moqueta profesional necesita limpieza intermedia cada pocos meses y a fondo una o dos veces al año. Está en la guía de limpieza, con la tabla de frecuencias según el tránsito.
  • Las horas de espacio cerrado. Una limpieza a fondo deja la zona fuera de servicio media jornada. En un hotel o en una tienda, eso es dinero.

Y el argumento que convence a quien paga

El ruido. Una moqueta reduce los ruidos de impacto entre 25 y 30 decibelios, frente a los 5 a 15 de un suelo duro. En una oficina abierta o en un pasillo de hotel esa diferencia se nota el primer día y no depende de ningún criterio estético.

Elige por espacio

Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia hay entre moqueta contract y moqueta doméstica?

Tres cosas concretas: la clase de uso, que en profesional va de 31 a 33 en lugar de 21 a 23; el certificado de reacción al fuego, que en una vivienda nadie pide y en un local te van a pedir por escrito; y el formato, casi siempre en losetas, para poder sustituir la pieza dañada sin levantar el espacio entero. No es una cuestión de calidad: hay moqueta doméstica excelente.

¿Qué clase de moqueta necesita una oficina?

Clase 32 para una oficina normal y clase 33 para recepciones y pasillos principales, que es donde se concentra el paso. La clase 31 se queda corta salvo en despachos individuales de poco uso. Los números son la denominación oficial de la norma EN 1307 y vienen impresos en la ficha del producto.

¿Es obligatorio un certificado de fuego para poner moqueta en un local?

El Código Técnico de la Edificación fija una clase mínima de reacción al fuego según la zona: EFL en zonas ocupables y Cfl-s1 en pasillos y escaleras protegidos. Que te pidan el documento por escrito depende de la licencia y de la inspección, pero el material tiene que cumplirlo igual. Pídeselo al proveedor al comprar, no cuando venga el inspector.

¿Sale más cara la moqueta profesional?

Por metro cuadrado, normalmente sí. A cinco años, la comparación cambia: una moqueta de clase insuficiente se ve gastada en un año y hay que cambiarla entera, mientras que una de losetas de clase adecuada permite reponer solo las piezas de las líneas de paso. El coste que importa no es el del primer día.

¿Se puede poner moqueta doméstica en un negocio pequeño?

Se puede, y en un despacho de poco paso puede aguantar. En cuanto hay público, dos cosas fallan: el pelo se gasta en las líneas de paso mucho antes de lo previsto y, si te piden la clasificación de reacción al fuego, puede que el producto no la declare. Sale más barato empezar por el material correcto.