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Cómo quitar la moqueta

Lo difícil no es quitar la moqueta: es quitar lo que queda debajo. Y la dificultad la decidió quien la instaló hace años, no tú. Antes de comprar nada ni de reservar un fin de semana, levanta una esquina y mira.

Habitación en obra con el suelo de cemento a la vista tras retirar el pavimento
Lo que queda debajo cuando se retira el pavimento. Sobre cemento se puede poner casi cualquier cosa encima; sobre parquet encolado, rara vez. Foto de Pavel Danilyuk (pexels).

Primero, averigua cómo está puesta

Empieza por una esquina, preferiblemente la de detrás de una puerta o bajo un mueble. Lo que veas ahí decide el trabajo entero.

Cómo está puestaQué vas a verDificultadEl trabajo
Suelta, solo con rodapiéLa esquina se levanta sin resistencia.FácilEnrollar y sacar. Una hora.
Cinta de doble cara en el perímetroLa esquina se levanta y aparece una banda de cinta.MediaTirar y retirar los restos de cinta con espátula.
Encolada a toda superficieLa esquina no cede o se rasga dejando el respaldo pegado.AltaCortar en tiras y rascar el pegamento. Es el trabajo de verdad.
Tensada sobre rastrelesAl levantar aparece una base blanda y unos listones con púas.MediaSoltar de las púas, retirar la base y desclavar los listones.

Antes de empezar

  • Vacía la habitación entera. Todo, incluidas las cortinas.
  • Quita los rodapiés con cuidado si quieres reutilizarlos, y numéralos.
  • Ventila. Una moqueta vieja levanta muchísimo polvo al moverla.
  • Guantes, rodilleras y mascarilla. Las tres cosas.
  • Localiza el punto limpio antes de empezar: la moqueta es un residuo voluminoso y no va al contenedor de la calle.

Retirar la moqueta

Corta en tiras de medio metro o menos con un cúter afilado, siempre en el sentido largo de la habitación. Enrolla cada tira según la vayas soltando y átala. Es más trabajo aparente que tirar de la pieza entera, y es mucho más rápido: una moqueta de habitación completa pesa demasiado para manejarla de una pieza y no cabe por ninguna puerta enrollada.

Al cortar, apoya poco: la hoja tiene que atravesar la moqueta, no rayar el suelo. Cambia de hoja en cuanto notes que desgarra en vez de cortar.

El pegamento: el trabajo de verdad

Si la moqueta iba encolada, lo que queda es una capa de adhesivo seco, muchas veces con el respaldo de la moqueta pegado en trozos. Este es el orden que funciona:

  1. Rasqueta en frío primero. Sorprende cuánto sale solo con una rasqueta de mango largo y algo de paciencia. Todo lo que salga así es disolvente que no hay que comprar.
  2. Prueba el disolvente en una esquina escondida. No es una precaución retórica: hay suelos vinílicos y piedras naturales que se estropean con el producto que disuelve la cola. Espera a ver el resultado antes de seguir.
  3. Trabaja por zonas pequeñas. Aplica, deja actuar el tiempo que diga el fabricante y rasca antes de que vuelva a secarse.
  4. Ventila de verdad. Ventanas abiertas y sin llamas ni chispas cerca. Muchos de estos productos son inflamables.

Qué te vas a encontrar debajo

Con expectativas realistas se disfruta más el resultado. Sobre cemento o solera, lo normal es que quede utilizable para poner encima cualquier suelo nuevo. Sobre baldosa, suele recuperarse bien, aunque puede quedar algún resto en las juntas.

Sobre parquet, depende del método. Con rastreles o con cinta, hay bastantes posibilidades de recuperarlo acuchillando y barnizando. Encolado a toda superficie, rara vez sale intacto: la cola penetra en la madera y al rascar se arranca la capa de arriba. Si te habías hecho ilusiones con un parquet escondido, míralo en una esquina antes de contárselo a nadie.

Cuándo llamar a alguien

Cuando la superficie es grande y el adhesivo es antiguo, el cálculo de horas cambia mucho: hay empresas que se dedican exactamente a esto y tienen máquina.

Y una advertencia que conviene tomarse en serio: en obra española anterior a los años ochenta pueden aparecer materiales con amianto, incluso en adhesivos y en láminas bajo pavimento. Si sospechas que puede ser el caso, no lijes, no rompas y no aspires: consulta antes con un técnico. Es una manipulación regulada y no es un trabajo de fin de semana.

Y ahora, qué pones

Si has llegado hasta aquí probablemente ya no quieras volver a ver una moqueta, y es una reacción razonable. Aun así, en moqueta o parquet están los criterios para decidir con la cabeza fría, y en cómo instalar moqueta está qué método elegir si algún día quieres poder quitarla sin repetir este fin de semana.

Preguntas frecuentes

¿Se puede poner suelo nuevo encima de la moqueta sin quitarla?

Con un suelo flotante hay quien lo hace, pero es mala idea. La moqueta es blanda y comprimible, así que el suelo nuevo trabaja sobre una base que cede, las juntas sufren y acaban abriéndose. Además queda encerrada toda la suciedad de años. Se quita.

¿Cómo quito el pegamento sin dañar la baldosa?

Con rasqueta y espátula primero, en frío y con paciencia, y solo después con disolvente para lo que quede. Prueba siempre el disolvente en una esquina escondida: hay suelos, sobre todo vinílicos y algunas piedras naturales, que se estropean con el producto que quita el pegamento.

¿Dónde se tira la moqueta vieja?

Al punto limpio. Es un residuo voluminoso y no va al contenedor de la calle; en muchos municipios hay además servicio de recogida de voluminosos con cita previa. Enrollada y atada ocupa bastante menos, así que corta en tiras y ata cada rollo antes de bajarlo.

¿Cuánto se tarda en quitar la moqueta de una habitación?

Si está suelta o con cinta, una mañana larga contando bajar el material. Si está encolada a toda superficie, cuenta un día completo por habitación y no des por hecho que el pegamento salga entero: esa parte puede alargarse mucho más de lo que parece al empezar.

¿El parquet de debajo se puede recuperar?

Si la moqueta iba con cinta o con rastreles, casi siempre sí, a costa de un acuchillado y barnizado. Si iba encolada a toda superficie, rara vez sale intacto: la cola penetra en la madera y al rascarla se arranca la capa superior. Levanta una esquina y míralo antes de hacerte ilusiones.